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Lo que no sabes del “Acetaminofén”

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     La carencia de medicinas se suma a la escasez de alimentos básicos y productos de higiene personal primarios en la Venezuela Bolivariana. Ante el surgimiento de epidemias, como la del Chikungunya el año pasado (de la cual hablé), del dengue, o la gripe estacional, y el agotamiento de medicamentos con acetaminofén, no nos quedó de otra que el “sana sana colita de rana” o los brebajes típicos de las abuelas para intentar aliviar los síntomas típicos de esas dolencias. Uno de esos “remedios” populares ha sido una planta que hacen llamar acetaminofén, alegando que infusiones de sus hojas reportan los beneficios típicos de tomar unos comprimidos de esta droga. Pero ¿Qué es el acetaminofén? ¿De dónde sale? ¿Lo contiene esa planta? ¿Está demostrada la eficacia de esta infusión en resfriado, fiebres, dolores…? ¿Es seguro beberla? El acetaminofén (o paracetamol, es lo mismo) es producido exclusivamente por síntesis química y comenzó a venderse con el nombre comercial de Tylenol en 1955. Su dosis terapéutica es bastante segura, su precio es bajo y la disponibilidad es amplia, haciendo de él el medicamento más consumido del mundo para tratar dolores y resfriados comunes. acetaminofen felix moronta Estructura química del acetaminofén o paracetamol A una planta se le endosa las propiedades del acetaminofén, al menos en Venezuela. Probablemente se trate de la planta Plectranthus ornatus -información que no he podido verificar hasta ahora- (¿algún botánico en la sala?), así que asumiré que se trata de ella. Esta planta ornamental y medicinal NO produce acetaminofén, el cual (repito) se sintetiza químicamente. Sin embargo, una revisión exprés de la bibliografía científica me resulta sorprendente. plectranthus acetaminofen felix moronta Plectranthus ornatus o planta acetaminofén publicaciones cientificas acetaminofen felix moronta El 60 % de los trabajos científicos relacionados con plantas medicinales del género Plectranthus han sido publicados en los últimos 5 años. El interés científico viene a su vez motivado por los reportes etnobotánicos del uso medicinal que a algunas especies del género Plectranthus se les da en India, China, África, sureste asiático o Brasil. Se ha reportado que ciertos extractos de estas plantas podrían tener propiedades antibacteriales, antimaláricas, antileishmania o antiesquistosoma, y también antioxidantes, antiinflamatorias, anticonvulsivas, o incluso efectos positivos sobre la diabetes o la hipercolesterolemia. Sin embargo, ninguno de los ensayos han sido clínicos, todos se basan en pruebas preliminares in vitro y algunos en animales de experimentación. Entre todos estos trabajos, uno publicado en el año 2012 por la revista Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine demuestra en ratones el efecto analgésico de extractos de Plectranthus amboinicus, una característica que naturalmente evoca a los efectos del acetaminofén. ¿Significa ello que podemos beber infusiones de estas plantas acetaminofén para paliar síntomas de algunas enfermedades? A falta de más evidencias y ensayos clínicos desde luego que NO. Es más, beber este tipo de guarapos podría traer peores consecuencias y en poblaciones susceptibles puede ser un riesgo de muerte; miren: “Ingesta de guarapos habría matado a dos niños”. ¿Las infusiones de hojas de las plantas acetaminofén contendrán los principios activos? Y si están ¿estarán en dosis terapéuticas? Y si no están ¿estará el efecto placebo haciendo de las suyas? ¿Quiénes se benefician de esta moda? Estas y mil preguntas más me vienen a la cabeza. Desde luego que la desesperación por no conseguir medicinas nos lleva a buscar alternativas. Y, sinceramente, el menor de los males es recurrir a la botánica. Pero hagámoslo bien. Es decir, en lugar de vociferar en un mitin político “¡Le hacemos nuestro guarapiiiito a nuestros muchaaachos!”, lo suyo es promover la investigación científica de los efectos de esas plantas sobre la salud, promover la industria farmacéutica nacional para la síntesis química del acetaminofén y, por supuesto, educar a la población para que sigan al pie de la letra las recomendaciones de sus médicos y no de charlatanes de turno. Que va ha saber una maestra de Gimnasia de Biología, para hablar tanta “paja”? ¿Es mucho pedir de ella?.

Fuente: Reporte Confidencial

Publicada: 10-06-15

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clandeperros

El Autor clandeperros

1 Comentarios

  1. SEGURO QUE CON LOS MEDICAMENTOS QUÍMICOS LA ÚNICA BENEFICIADA ES LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA, YA QUE CUALQUIER QUÍMICO, DE LA NATURALEZA QUE SEA AFECTA NEGATIVAMENTE EL ORGANISMO, SI QUITA UN DOLOR U OTRO MALESTAR, PUEDE ATACAR UNO O MÁS TEJIDOS DEL ORGANISMO. ESTO LO SABEN LOS DEFENSORES DE DICHA INDUSTRIA PERO NO LES IMPORTA LAS NEFASTAS CONSECUENCIAS QUE ELLAS TRAEN,LO IMPORTANTE ES EL DINERO QUE GENERA. LO DIJO EL GRAN HIPÓCRATES (CUYO JURAMENTO ES OLVIDADO CON MUCHA RAPIDEZ): “QUE TU ALIMENTO SEA TU MEDICINA Y TU MEDICINA SEA TU ALIMENTO”. LA MAYORÍA DE LAS PLANTAS MEDICINALES, EN SU FORMA NATURAL, SI BIEN PUEDEN PRESENTAR CIERTOS ELEMENTOS TÓXICOS, SE DEBEN DOSIFICAR PARA EVITAR ESTO, TRAEN CONSIGO OTRAS SUSTANCIAS QUE CONTRARRESTAN ESTOS EFECTOS Y ADEMÁS CONTIENEN NUTRIENTES NECESARIOS PARA EL ORGANISMO. ENTONCES QUÉ, ME TOMO UNA PASTILLA (Y BIEN QUE LO DICE EL ARTICULISTA) SINTÉTICA O HAGO UNA INFUSIÓN DE ATAMEL (O ACETAMINOFÉN): UNA TAZA DE AGUA, SE PONE A HERVIR, SE APAGA Y SE AGREGA UNA CUCHARADITA DE HOJAS SECAS O 2 DE HOJAS FRESCAS, SE TAPA Y SE DEJA REPOSAR POR 10 MINUTOS, SE CUELA Y SE BEBE A SORBOS. NO GENERA GANANCIA SINO A QUIEN LA CONSUME. TODOS PODEMOS TENER UNA PLANTICA DE ESTAS EN NUESTRO HOGAR, SON DE FACIL REPRODUCCIÓN A TRAVÉS DE ESTACAS, NO OCUPA MUCHO ESPACIO Y ES MUY “AGRADECIDA” Y LO MEJOR: LO ÚNICO QUE PIDE ES AGUA Y AMOR. ESE ES UNO DE LOS MARAVILLOSOS REGALOS DEL UNIVERSO.

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